miércoles, 25 de febrero de 2015

PRIMARIAS 2015

El pasado viernes 20 de febrero, la Mesa de la Unidad Democrática anunció al país la propuesta, ante el CNE, de celebrar sus elecciones primarias el 3 de mayo 2015 para elegir a sus candidatos en las elecciones parlamentarias (diputados a la Asamblea Nacional) que deben celebrarse este año. Dichas elecciones son un mandato constitucional y deben desarrollarse en momentos en que el país está sumergido en una grave crisis económica, política, social e institucional. Con el asalto de todas las instituciones y mediante una brutal represión, el régimen pretende acallar las voces de protesta y cercenar todos los derechos ciudadanos. Los demócratas debemos enfrentar esta situación dotados de nuestras más profundas convicciones y decididos a lograr mayores niveles de eficacia política. El reto que tenemos por delante requiere del mayor grado de UNIDAD de todos los sectores de la vida nacional. En el contexto actual, frente al avance del Totalitarismo, las elecciones no son un mero trámite sino una poderosa herramienta de organización y movilización para la lucha por el rescate de la Democracia. Es por ello imprescindible proponerle a la ciudadanía mecanismos que ayuden a lograr los más contundentes resultados a favor del cambio político necesario para revertir el actual estado de cosas. Conscientes de ello es que los partidos que suscribimos este documento planteamos la necesidad de que las primarias anunciadas se lleven a cabo a nivel nacional, en todas las circunscripciones y para todas las listas, incluyendo el Parlatino y Parlasur para promover la participación, con el imprescindible aporte de los partidos políticos, de los sectores gremiales, sociales y juveniles con la intención de motivar los mayores niveles de organización, movilización y compromiso en la selección de aquellos que serán los abanderados de la Unidad Democrática. Unas candidaturas legitimadas por decisión soberana de la ciudadanía serán una contundente propuesta para enfrentar, en las elecciones por la Asamblea Nacional, al proyecto antidemocrático que pretende, en el peor de sus momentos, perpetuarse en el poder. Vayamos todos a encarar el reto con la mayor Unidad y que el pueblo decida. 

VOLUNTAD POPULAR, ALIANZA BRAVO PUEBLO, VENTE VENEZUELA, BANDERA ROJA, LA CAUSA RADICAL, GENTE EMERGENTE, FUERZA LIBERAL,UNION REPUBLICANA DEMOCRATICA, MOVERSE, MOVIMIENTO REPUBLICANO, ELECTORES LIBRES, UNIDAD NOSOTROS ORGANIZADOS ELEGIMOS

domingo, 22 de febrero de 2015

La juventud debe convertirse en fuerza aglutinadora para lograr el cambio político


Así lo declaró Anzony Arias, Secretario General de la UJR, juventud de Bandera Roja en el estado Vargas. 

"La vanguardia joven tiene la  fuerza para enfrentar a ese fantasma dictatorial que es el gobierno de Maduro,  que pretende doblegar a través del engaño y la represión a un pueblo que está hastiado de la incapacidad del régimen de resolver sus problemas más elementales" afirmó Arias.

Impulsando las luchas reivindicativas desde las bases de la sociedad, organizándolas y vinculándolas al cambio político lograremos alcanzar la reconstrucción del país.

"Hoy la historia, nos presenta este panorama bien critico, lleno de represión, desabastecimiento y dictadura pero ya en el pasado hemos vencido, hoy lo volveremos a vencer" aludiendo al rol histórico de la juventud y los estudiantes en las transformaciones que ha tenido Venezuela.

En ese sentido hizo un llamado a constituir la Junta de Reconstrucción Nacional en el Estado Vargas como expresión de esa unidad superior que la UJR y Bandera Roja han planteado desde hace tiempo. 

"Esta Junta que proponemos no niega las distintas instancias unitarias que existen, sino que busca el fortalecimiento de la unidad aglutinando a la más variada gama de fuerzas políticas y sociales que quieren salir del caos que vive el país y el estado" acotó. 

"En esta Junta de Reconstrucción Nacional podrán hacer vida partidos, gremios, organizaciones comunitarias y vecinales, sindicatos, dirigentes y personalidades que comulguen con la necesaria transformación en este país. Impulsaría múltiples tareas, desde las electorales hasta de movilización política y reivindicativa"

Por último, Anzony Arias hizo un llamado para que se superen las diferencias naturales que existen en la oposición y se construya una alternativa política que recoja el anhelo de cambio que tiene el pueblo Venezolano.

jueves, 19 de febrero de 2015

#19F La dictadura en Venezuela se quita la hoja de parra

La Dictadura disfrazada, enmascarada y llena de miedo, desató su macabro plan represivo contra los dirigentes opositores para esconder su desastre. El allanamiento a la celda de Leopoldo López, primero, y el allanamiento y secuestro de Antonio Ledezma en sus oficinas, luego, marcan el comienzo de un teatro que el Gobierno ha venido preparando con miserable premeditación, cinismo y alevosía. 


El plan dictatorial no es otro que el mantener su mentira sobre un supuesto golpe de Estado, que pretende en el fondo desviar totalmente la atención política, social y comunicacional, tanto en Venezuela como a nivel internacional, de la gravísima crisis económica y social que este régimen hace padecer a nuestro país.

Aumento de la gasolina, dólar liberalizado y megadevaluación histórica de nuestra moneda nacional, desabastecimiento indetenible y destrucción casi total del aparato productivo, acompañado todo esto de un saqueo bárbaro de nuestras ya menguadas riquezas y la entrega de nuestra soberanía a intereses extranjeros, son el cuadro verdadero y real que quieren ocultar. En medio de esto, pretenden generar las condiciones para SUSPENDER O CAMBIAR LAS ELECCIONES y para eternizarse en el poder. Es esto lo que está detrás de este macabro y violento espectáculo que están montando, incluso a costa de vidas humanas.

El verdadero golpe de Estado pareciera querer darlo el propio Gobierno contra la Alcaldía Metropolitana, legitimando finalmente la total intervención de una alcaldía que es fruto de un proceso electoral y democrático que dio una contundente derrota al oficialismo con la victoria de quien hoy es objeto de este secuestro desesperado, el alcalde Lezezma.

Hoy, en este macabro plan, los dirigentes opositores y valientes que hemos luchado por Venezuela sin claudicar ni negociar, seremos los primeros blancos. Pero también harán blanco a todo el que pueda significar peligro político real para la #Dictadura. No solo buscan callar la voz de la disidencia y la #Resistencia, sino que incluso empresarios, dirigentes gremiales y sindicales pueden ser víctimas de esta suprema y cínica payasada.

RETAMOS al Gobierno a que anuncie y garantice el proceso electoral de la Asamblea Nacional EN EL TIEMPO QUE CORRESPONDE y no adelantando ni retrasando como pretende, ni modificando nuevamente los circuitos electorales como buscan hacer. También exigimos que libere a todos los dirigentes políticos secuestrados de manera inmediata y se pongan a trabajar en el restablecimiento inmediato de las condiciones democráticas elementales para la realización de este proceso. Nada obsta para avanzar en esta dirección que no sea la intención de legitimar con actos represivos a la dictadura reaccionaria y dura que han intentado ocultar durante tanto tiempo, manchando de manera imperdonable a las fuerzas verdaderamente revolucionarias y de izquierda.

Desde Bandera Roja llamamos a la unidad superior impostergable para enfrentar la mentira y la dictadura, y para organizar la fuerza del pueblo con valentía y sin ambages. En ese sentido, ratificamos nuestro llamado a constituir urgentemente una Junta de Reconstrucción Nacional para salir del caos a que nos ha llevado esta dictadura cobarde y disfrazada.  Es momento de luchar hasta que sea necesario por liberar a Venezuela de esta catástrofe. Está en manos del propio Gobierno pasar a la historia como una dictadura vulgar de derecha, o como quienes, arrepentidos, dieron paso al restablecimiento de la democracia y la libertad al final de su lamentable mandato.

Basta de espectáculo y mentiras.
Libertad inmediata para los secuestrados y presos políticos
Abajo la dictadura

Bandera Roja
19/02/2015 / 9pm

martes, 17 de febrero de 2015

Jueves negro, por Víctor Partidas


El pasado viernes 13 de febrero el pueblo trabajador venezolano amaneció víctima de un severo golpe del régimen. Con su absoluta hegemonía comunicacional el gobierno madurista ha difundido con escándalo, una vez más, la desgastada polémica de la conspiración militar, que suele usar como bomba de humo en cada paso que da, adelantando medidas que van directamente a golpear las condiciones de vida de la gran mayoría del pueblo venezolano. Falsa o cierta la noticia del golpe militar, no tuvo la suficiente fuerza para distraer la atención de la opinión pública sobre el innegable hecho de la megadevaluación del bolívar concretada ese fatídico día de febrero.
Esta noticia ocupó la tertulia en barrios, calles, centros de trabajo, metro y busetas de transporte público. Adicional está el incremento ordenado por el gobierno del precio del pasaje urbano. La escalada de precios seguirá pulverizando la capacidad de compra del salario. Estas medidas del gobierno madurista son en esencia a favor del gran capital y sus consecuencias en la vida real del pueblo prueban la naturaleza de los intereses a los cuales responde el régimen. Durante 15 años se ha escuchado el sermón esperanzador para los pobres, mientras la terca realidad se impone llevando a la miseria a grandes contingentes de la población. Lo que se ejecuta como plan anticrisis son postulados conocidos de recetas neoliberales: principalmente sostener la capacidad de pago de una gigantesca deuda externa y el aseguramiento de recursos para la subsistencia precaria de millones de venezolanos. En este rumbo no existe ninguna posibilidad de desarrollo nacional, ni tampoco la perspectiva de mejor calidad de vida para los trabajadores. Por el contrario, las nefastas consecuencias de la errática política económica superan los negros presagios anunciados por diversas estudiosos y académicos. Los salarios quedan reducidos a magros emolumentos, los otrora beneficios plasmados en los contratos colectivos se diluyen y en alto porcentaje se burlan impunemente.
Sin embargo, según su libreto absurdo, el gobierno no es responsable de nada. El gobierno invierte inmensos recursos en una perversa campana mediática para esquivar su responsabilidad y persuadir al pueblo de ser culpable del desastre con descaradas mentiras. La situación impone un altísimo reto a la dirigencia del movimiento obrero-sindical venezolano. No hay tiempo ni espacio para tibiezas. Los trabajadores o nos levantamos para enfrentar decididamente esta ofensiva o la cúpula gubernamental nos burla y nos somete a la miseria, para quedar bien con la oligarquía financiera que —ahora dominada por los chinos— no deja de ser voraz e implacable en su afán de acumulación y dominación de los pueblos del mundo. Justamente porque el poderío económico y financiero chino es el resultado de la explotación a grados de esclavitud de millones de obreros asiáticos; igual plan ordenan imponer a los países que como Venezuela han sido rendidos a tal poderío, por la actual cúpula gobernante.
Maduro es incapaz de resolver el inmenso y complejo desastre a que el régimen despótico ha conducido al país en estos quince años de administración irresponsable, corrupta, mafiosa y antinacional. No puede y debe irse. La Unión de Trabajadores Revolucionarios (UTR) convoca a todos los trabajadores del país a la unidad y a la organización. La dirigencia auténtica del movimiento obrero y sindical tiene la responsabilidad histórica de salir al frente sin vacilaciones. Es necesaria la articulación de las luchas y la acción de protesta. Alertas por la atmosfera de terror que desde los órganos del Estado se practica para silenciar los justos reclamos; prevenidos ante la práctica parapolicial de los “sapos cooperantes” que deriva en sicariato criminal o encarcelamiento, queriendo con esto paralizar al movimiento y resignarlo en silencio a un destino miserable.
La UTR convoca a la dirigencia obrera de todos los sectores y niveles a promover y formar parte de la Junta de Reconstrucción Nacional como expresión amplia de la fuerza de resistencia contra el régimen despótico y como instancia de dirección y coordinación frente a cualquier escenario que se abra en el país para desplazar del poder la cúpula corrupta que lo ejerce. Se trata de pugnar por un nuevo rumbo democrático y progresista donde realmente la clase trabajadora, como fuerza que produce, asuma un papel determinante en la persona de su valiente liderazgo insurgente.

¡Los derechos sociales se conquistan
con el cambio político!
¡No al paquete hambreador y represivo de Maduro!
¡2015: Un Cambio por la Reconstrucción Nacional!

Victor Partidas
Unión de Trabajadores Revolucionarios (UTR)

Bandera Roja

domingo, 15 de febrero de 2015

12F 2014: Se inicia el heroísmo rebelde.


12F 2014:
Se inicia el heroísmo rebelde.


Hoy retumban las calles venezolanas con los pasos libertadores. Firmeza, temple y valentía se vislumbra entre la incertidumbre de muchos ciudadanos que nos ven con estupor pero con grandes deseos de acompañarnos.

Ahí están, miles de jóvenes al frente del movimiento por la transformación social del país. Allí están, sin miedo. Con el heroísmo característico de aquellos que hacen historia. Ayer fueron los jóvenes de 1814 con fusiles en mano, los del 28 y 58 derrotando tiranías. Hoy es la generación 2014 que conmemora el Febrero Heroico que inició la rebelión ciudadana, la gesta que desgarró la mascara a la farsa y estafa más grande de la política contemporánea venezolana, ahora devenida en gobierno mafioso. Con liderazgos que comprendemos el reto de la circunstancia actual, con determinación, conciencia y disciplina, hacemos un llamado al pueblo venezolano.

Los caídos en las protestas hacen eco a nuestras voces. Es necesaria y obligatoria la lucha por la dignidad, la justicia y la libertad. Ante la posibilidad de estallidos sociales espontáneos propios de la catástrofe que se vive, levantamos nuestra voz de alerta pero también de combate.

El país nos exige organizarnos en una nueva plataforma de lucha y construir una verdadera, amplia y consistente unidad. La del pueblo venezolano todo, sin distingos de ideología, de clase o de bandería política, desde las bases de nuestra sociedad, entre la gente honesta, luchadora y trabajadora. Con la convicción de que no podemos dejar que nuestro país se deshaga y se pierda en dictadura o anarquía.

Unámonos en una Junta de Reconstrucción Nacional que garantice la mayor participación y que pueda estimular a miles de nuevos liderazgos con el protagonismo de la gente como respaldo. Nosotros, los jóvenes de Bandera Roja creemos firmemente en la juventud venezolana y su gente. Ser joven no es garantía de FUTURO si no luchamos por el presente. Te invitamos a unirte a la Unión de Jóvenes Revolucionarios para enfrentar a este paquete hambreador y neoliberal. Para detener las razzias represivas y las restricciones a las libertades públicas. Para frenar la desmoralización social e iniciar una profunda reconstrucción nacional, que apuntale nuestra independencia y soberanía, que rescate nuestras posibilidades de desarrollo con justicia social, y que abra las puertas a una nueva democracia, con una juventud modelo que con ética, valentía y profesionalismo sea baluarte de esa nueva sociedad.

¡Libertad plena para estudiantes y luchadores sociales!

¡Hacia la Reconstrucción Nacional!

Unión de Jóvenes Revolucionarios


@UJR_BanderaRoja
@Bandera_Roja

miércoles, 11 de febrero de 2015

DOCENTES JUBILADOS EXIGEN PAGO COMPLETO DE PRESTACIONES


Jubilados protestan ante el Ministerio de Educación
Desde noviembre del año pasado el gobierno nacional conjuntamente con el Ministerio de Educación impulsaron una ruidosa y costosa campaña publicitaria donde se anunciaba que se haría justicia social con la cancelación de las prestaciones sociales a los trabajadores dependientes de este ente educativo, hoy, un elevado número de trabajadores después de haber esperado 5, 6, 7 y hasta 10 años para obtener este derecho laboral, sufrimos un duro golpe que nos produce decepción e indignación por lo siguiente:
a) Se producen depósitos en la cuenta individual del trabajador con montos irrisorios que evidencian cálculos incorrectos que demuestran la carencia del estudio del nivel profesional de cada trabajador; consideramos inaceptable que un docente con categoría VI, 30 años de servicios, con post grado y 54 horas académicas se le otorgue 20 mil bolívares de prestaciones sociales.
b) Se desconoce en términos absolutos el procedimiento técnico y las normas que rigen la Ley Orgánica del Trabajo en materia de cálculo de prestaciones sociales, en fin el trabajador jamás se le ha permitido conocer bajo que instrumento técnico se le calculan sus prestaciones sociales.
c) Se carece de orientaciones constitucionales para que el trabajador realice los reclamos correspondientes y en su mayoría no se les entrega el finiquito que constituye la base fundamental para realizar los reclamos y demandas jurídicas.
d) Aún somos miles los educadores jubilados a quienes no se nos han cancelado las prestaciones sociales como lo establece la LOT.

PRESTACIONES SOCIALES E INTERÉS DE MORA
Ratificamos que en esta materia el Estado-gobierno se ha colocado de espalda a la legalidad, violando el art. 92 de la constitución bolivariana y el art. 142 literal F de la Ley Orgánica del Trabajo, al extremo que aún quedan más de 60 mil trabajadores sin cobrar sus prestaciones sociales, en consecuencia solicitamos se haga justicia social y se respeten los derechos laborales.
Todo retardo o mora en el pago de las prestaciones sociales genera intereses, los cuales constituyen deudas de valor y gozan de los mismos privilegios y garantías de la deuda principal, este derecho está consagrado en el art. 92 de la constitución y el art. 141 literal F de la Ley del Trabajo cuyo monto se determina en base a la tasa activa definida por el banco central de Venezuela tomando como referencia los seis principales bancos del país. Desde el año 2000 hasta el presente, a más de 150.000 docentes no se les ha cancelado este derecho laboral.

LEY ORGÁNICA DEL TRABAJO, DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS:

Régimen de prestaciones sociales 
Docentes exigen pago completo
de prestaciones sociales
Artículo 141. Las prestaciones sociales son créditos laborales de exigibilidad inmediata. Toda mora en su pago genera intereses, (…)

Garantía y cálculo de prestaciones sociales 
Artículo 142. f) El pago de las prestaciones sociales se hará dentro de los cinco días siguientes a la terminación de la relación laboral, (…) 

Unido a la problemática descrita el patrono viola la contratación colectiva al no otorgar los medicamentos gratuitos, planes de vivienda, alimentación y otras reivindicaciones que solo han servido para adornar el convenio laboral donde el gobierno hace demagogia cada vez que se firma un nuevo contrato.

Nosotros, ‪#DocentesJubiladosDelMppeEnAcción‬ ratificamos nuestra indeclinable posición de lucha al lado de todos los trabajadores jubilados y pensionados por el logro de nuestros derechos y convencidos estamos que será la movilización mediante la participación activa del trabajador como lograremos que el gobierno respete y cumpla con sus obligaciones constitucionales y laborales.


¡¡NO AL ROBO DE LAS PRESTACIONES!!
¡¡PAGO YA DE LAS PRESTACIONES!!

Movimiento de Educadores Simón Rodríguez
@MESR

jueves, 5 de febrero de 2015

El increíble engaño del aumento de la gasolina

El increíble engaño del aumento de la gasolina
o cómo hacer que los venezolanos se sientan culpables por la crisis


El gobierno realiza grandes esfuerzos para crear un sentido común acorde con su política antipopular. Con el anunciado incremento del precio de la gasolina —al igual como lo hicieron durante el período bipartidista y fueron coreados por los economistas de postín—, sacan la propaganda que asegura que un vaso de agua es más caro que un litro de gasolina. Le agregan, en esta oportunidad, la idea del costo de producción y el resultante beneficio capitalista sin que les titile el ojo de su engañoso “socialismo” de discurso. Se olvidan los propagandistas de la perorata que en su oportunidad gritaron voz en cuello para justificar el no incremento del precio de un bien que, por sentido común —de un carácter menos común, claro está—, indica que algún beneficio directo debe recibir el venezolano de un recurso propiedad del Estado, del suelo nacional en este caso. Además, en medio de una crisis tan grave, tan calamitosa para la población venezolana, el incremento del precio de la gasolina sería como echársela a un fogón.

Para este año, se calcula una inflación de 200%. Una caída del producto interno bruto (PIB) de –7%. Esto es, sufriremos una estanflación de las más profundas y jamás conocidas en Venezuela. Así, el aumento de la gasolina conducirá a una caída brutal de la capacidad de demanda social y con ello un mayor derrumbe del PIB.

No piensan los propagandistas que el precio vigente de la gasolina es un subsidio directo para mantener un relativo nivel de demanda, golpeado por la inflación y la especulación que ha creado el propio gobierno. Trabajadores de la ciudad y el campo, desempleados, estudiantes, la gente que vive de su trabajo, son venezolanos que reciben un subsidio sin cuya existencia las cosas serían más duras aún. Su eliminación o disminución harían inevitablemente más caro todo. El trasporte en general, de pasajeros y de carga, elevarían los precios de servicios y productos.

Así como se subsidia a países —verbigracia Petro-Caribe—, debemos exigir se mantenga el subsidio a los venezolanos. La religión liberal que tanto cuestiona el subsidio olvida que Estados Unidos destina miles de millones de dólares en subsidio para los productos agrícolas salidos de su territorio. Todos los países, como algo obligante, subsidian uno u otro rubro para mantener niveles de competitividad y protección de sus mercados respecto de otros.

Además hay otro engaño: subir el precio de la gasolina no permitirá disminuir la brecha fiscal de manera significativa. Este desequilibrio —resultado de la política chavista que destruyó buena parte del aparato productivo— debe atenderse con base en la elevación de la producción, pero ello supone adelantar una nueva política económica. Elevar la producción implica una nueva orientación de la política con el sector externo. Mientras las importaciones gocen de las ventajas que le brinda el gobierno, la producción nacional seguirá siendo menos competitiva. El incentivo a la producción nacional debe basarse en créditos baratos, asistencia técnica, mercados amplios con base en canales de comercio eficaces y control de calidad y producción. Pero en eso no está interesado este gobierno.

Por otra parte, para frenar el contrabando por la vía del precio, tendrían que elevar a más de 50 bolívares el litro del combustible. Esta decisión conduciría a un empobrecimiento atroz de la familia venezolana. Aparte del precio de la gasolina venezolana respecto del que rige en Colombia, el contrabando es alimentado por las mafias orquestadas en connivencia con miembros del ejército y la guardia nacional. No es este un asunto solo de precios.

Estos argumentos para nada son tomados en cuenta por el gobierno. Han retrasado la medida por el costo político que representa su asunción. Más en un año electoral. Se trata de una exigencia de los prestamistas chinos, rusos y demás naciones acreedoras. También buscan con esta medida implantar un precedente que cree una cultura dócil frente a medidas que a fin de cuentas se inscriben en la orientación general de mantener la capacidad de crédito y de solvencia frente a los compromisos contraídos con otros países. Por eso pretenden hacer sentir a los venezolanos culpables por obtener la gasolina “tan barata”. Sobre todo, siembran de manera machacona el “sentido común” de que la elevación del precio es impostergable.

Debemos preguntarnos ¿por qué en vez de aumentar la gasolina no anulan los acuerdos de doble tributo con 36 países de desarrollo industrial importante —entre los que destacan Estados Unidos, China, Rusia y Brasil—, debido a los cuales el Estado venezolano deja de percibir más de 20 mil millones de dólares anuales?
La gasolina es un derivado del petróleo, propiedad del Estado. Los venezolanos formamos parte del Estado y debemos recibir ventajas de esa condición. Quienes quebraron al país ahora quieren descargar su peso en la gente. Que la crisis la paguen quienes la causaron. No es mediante la elevación del precio de la gasolina como se podrá superar esta catástrofe: solo un cambio de gobierno hará posible una salida de la crisis de manera positiva para Venezuela y su gente.

Carlos Hermoso

Caracas 5 de febrero de 2015

lunes, 26 de enero de 2015

¿Cuáles medidas, cuál política económica?, por Carlos Hermoso

Dr. Carlos Hermoso,
Secretario General adjunto de Bandera Roja
La alocución brindada por el presidente Maduro el miércoles 21 de enero, en el marco de la entrega de su Memoria y Cuenta ante el parlamento —tan esperada por los venezolanos, pues supuestamente anunciaría orientaciones y medidas para dar cuenta de la crisis que vive Venezuela—, resultó un fiasco. Despertó sí mucha creatividad en el idiosincrático sentido del humor del pueblo, lo que no desdice de la mayor angustia entre los venezolanos de cualquier perspectiva política y principalmente entre los sectores más empobrecidos.

  Lo poco que anunció el gobierno fueron medidas que resultan paliativos y aproximaciones a una política que afianza la orientación que busca atender la crisis descargando su peso en el pueblo, mientras profundiza la dependencia con respecto a grandes potencias imperialistas como China y Rusia y en general del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). 

  De tal manera que la incertidumbre que crea el gobierno refleja la suya propia. Tomar medidas restrictivas que golpean la capacidad de demanda social, liberales o neoliberales, es lo mismo, en medio de un año electoral no les resulta fácil. Por lo que están a la espera de que puedan concretar los leoninos negocios en ciernes con Qatar, Rusia y China, principalmente. Se trata de convenios que le pudiesen brindar al gobierno unos cuantos miles de millones de dólares que eventualmente, según sus cálculos, les permitirían capear el temporal por unos meses hasta la realización de las elecciones parlamentarias, luego de las cuales sí aplicarían medidas más abiertamente liberales. Entretanto, discuten un eventual aumento de la gasolina, una devaluación más clara de la que actualmente impulsan, reducción del gasto social que afectará distintos servicios y condiciones de reproducción social, entre otras medidas. Por lo pronto, aparte del irrisorio aumento de salarios, anuncian una devaluación parcial y el eventual aumento en el precio de la gasolina, sembrando —como lo hicieron en su oportunidad los gobiernos en el pasado— la idea absoluta de que se debe producir tal incremento

  Los acuerdos con los chinos suponen la aplicación de trabajo despótico en las llamadas Zonas Económicas Especiales, entrega de riquezas a precios por debajo de mercado y sin regulaciones que no sean las demandas de los acreedores; con Qatar supone la inversión en suelos venezolanos para producir bienes alimenticios para satisfacer las demandas de la población del país árabe; con Rusia acuerdos que permitirán la elevación de la producción petrolera para exportar a China, satisfaciendo la demanda de crudos de ese país, parte de la cual es pago de deuda contraída. 

  Son elevados los riesgos que corren chinos, rusos y qataríes al prestarle dinero al gobierno venezolano e invirtiendo en proyectos productivos. Lo asumen dadas las ventajas tan favorables que a cambio les da el gobierno. De un lado los intereses a cobrarse son de los más elevados en virtud de la negativa calificación de riesgo país otorgada por las casas que para tales efectos tienen. Además, se verán compensados con las formas de pago, buena parte de las cuales serán en especies como petróleo, coltan, dia­mantes, uranio, entre otros, aparte de que la producción con base en las inversiones llegadas permitirán el desarrollo de aquéllos y no de Venezuela.

  Por tanto, se trata, con base en esta estrategia, de acuerdos que le permitirían al gobierno ganar tiempo. De recibir inversiones directas e indirectas —esto es, recursos por la venta de papeles de la deuda pública venezolana, e inversiones directas en proyectos que favorecen en primera instancia a los países inversionistas—, el gobierno adelantará una ofensiva política para crear nuevas esperanzas en la gente que aún les sigue. Correr la arruga ya que todo lo que hacen es por mantenerse en el poder. Para nada les importa atender la grave y profunda crisis que vive la sociedad venezolana con medidas que conduzcan al desarrollo y la atención de las demandas populares.

  Sin embargo, la gravedad de la crisis es de tal magnitud que luce improbable que el gobierno pueda atemperar la catástrofe. La brecha fiscal será tan grande que luce imposible poder cubrirla que no sea de la misma manera como hasta ahora: emisión de papel moneda lo que elevaría la inflación a más de 200% para el año que comienza. La caída del PIB, así la ubican distintas instituciones nacionales e internacionales, se ubicará en alrededor de –7%. Inflación con recesión, o sea estanflación, por lo que las repercusiones en el desempleo serán drásticas y con ello el incremento del hambre en amplios sectores de la población. ¿Lo más grave?: el proceso de destrucción de la economía producto de la política del régimen despótico. Es de tal grado la erosión de la economía, que solo mediante un cambio político y con ello un cambio de rumbo será posible superar positivamente este estado de cosas. La reconstrucción del país para orientar nuestra economía hacia la revolución industrial y la independencia y soberanía nacional es la meta de hoy para todos los venezolanos. La medidas acordadas por el gobierno apenas anuncian empobrecimiento y entrega del país.

  La más amplia unidad de los venezolanos por un cambio de gobierno es la política que permitiría canalizar la molestia, la irritación y la rabia de los venezolanos frente a la escasez, la carestía de los precios, el desempleo, la inseguridad y la entrega de la soberanía nacional. Esa es la línea correcta: unidad, movilización y organización de todos en asambleas y comités de luchas. Una unidad que no se quede en consignas huecas o llamados vacíos, o que solo sea una convocatoria catártica para descargar inútilmente esfuerzos. Perfilar cómo debe ser la reconstrucción es imprescindible en la propuesta programática que habrá de sustituir esta debacle y sus responsables. El pueblo venezolano ha sufrido demasiados engaños con bellas palabras y bonitos discursos que han profundizado la debacle en sus condiciones de vida y de trabajo. Bandera Roja ya ha adelantado una propuesta de desarrollo, de nueva democracia, de nueva ética, que ofrecemos a todos quienes luchamos por un cambio no solo de gobierno, sino de régimen, y así abrir las avenidas a la justicia social, a la prosperidad, al trabajo creador, a la soberanía y a la ruptura de las cadenas de dependencia que frenan nuestras capacidades de dar respuestas.

Carlos Hermoso / Secretario General Adjunto
Bandera Roja / Lunes 26 de enero de 2015