sábado, 30 de abril de 2016

Trabajadores, a luchar por el cambio político urgente

Asumamos este desafío con la voluntad heroica de los venezolanos

Llegó la hora de la verdad. No hay camino bueno para evadir la responsabilidad que nos plantea la crítica circunstancia que vive nuestro país. Los amos del poder decidieron descargar el peso de la crisis sobre los trabajadores, pequeños y medianos productores del campo y de la ciudad, sobre la depauperada clase media, y pone en marcha una serie de políticas de efecto devastador sobre las condiciones de vida y de trabajo. Pulveriza el salario y lejos de estimular la producción, quiebra fábricas, genera desempleo, alienta la delincuencia y profundiza la crisis general. Ante ese dramático cuadro no hay otra alternativa que disponerse a la acción decidida y enérgica para producir un cambio político en el país. Todos los días se reafirma en los hechos esta necesidad. Suficientemente demostrado que con los gobernantes que tenemos no vamos a salir de este atolladero a donde ellos nos condujeron.

El país comienza a padecer una hambruna que se extiende e intensifica. Las penurias que sufre nuestro pueblo se tornan cada vez más insoportables. El país es un polvorín a punto de estallar, más cuando el oficialismo reprime la protesta y obstaculiza todas las salidas constitucionales y electorales que tratan de construirse, creando de esta manera una situación de alta peligrosidad que en cualquier momento puede conducir a una conflictividad generalizada y grave.

La lucha por el cambio político va hermanada a la pelea palmo a palmo por un salario real que sea suficiente, por condiciones de vida y de trabajo dignas, por caminos abiertos para el ascenso social y el progreso. Es hora de disponerse a recuperar nuestros sindicatos, a fortalecerlos, a convertirlos en instrumento eficaz para la acción y el cambio. Son tiempos en los cuales los trabajadores están llamados a asumir un papel protagónico en la lucha por el cambio político que demanda la sociedad. Esa es la garantía para que los cambios sean populares y nacionales y que la superación de la crisis se logre con base en un compromiso de todos y que no se descargue en los que menos tienen.

Los trabajadores, quienes producen la riqueza y garantizan todas las condiciones de reproducción de toda la sociedad, deben asumir el rreto histórico, deben convertirse en los verdaderos protagonistas del cambio político sustentado en la propuesta de Reconstrucción Nacional cuyas bases son: 1. Una nueva democracia de participación directa de la gente en la toma de decisiones ; 2. Impulso de una economía diversificada que eche las bases hacia la revolución industrial, el desarrollo, el bienestar de las grandes mayorías y la soberanía nacional; 3. Una política petrolera para convertir esta economía en palanca del desarrollo industrial y agroalimentaria; 4. Soberanía agroalimentaria basada en el impulso del desarrollo diversicado del campo; 5. Nueva política económica para garantizar el desarrollo soberano basada en la canalización del presupuesto para el impulso del desarrollo alcanzando el equilibrio fiscal con base en el crecimiento del aparato productivo, junto a una política de recaudación progresiva que no obste con el estímulo de la demanda social y una política bancaria que permita canalizar el ahorro social hacia la inversión productiva, abaratando y facilitando el crédito agrícola e industrial; 6. Una política social que garantice el desarrollo humano, expresado en mejor salud, calidad de la educación y mejora de todos los servicios públicos, así como vivienda digna para todos los venezolanos.

Es el momento de elevar la conciencia y la organización para estar en condiciones de jugar el papel destacado que nos corresponde. Para ello, organizarnos en avanzada política, en la Unión de Trabajadores Revolucionarios y en Bandera Roja -partido de la clase obrera-, es garantía para apuntalar la acción política, sin descuidar las demandas inmediatas de los trabajadores y las tareas para la democratización del movimiento sindical. Son necesarios dirigentes, miles de activistas, agitadores y organizadores, y para ello hay que desarrollar un plan de formación sobre la marcha, al calor de la lucha. Sobre todo en momentos en los cuales es claro que las aspiraciones y reivindicaciones de los trabajadores solo serán exitosas si luchamos por el cambio en la dirección política del país.

La unidad de acción debe ser una búsqueda permanente para darle fuerza a nuestras demandas y para acercarnos en el compromiso de cambio de gobierno y de la reconstrucción del país. Trabajadores, estudiantes, gremios profesionales, pequeños propietarios del campo y la ciudad, debemos conformar un poderoso movimiento unitario en un frente de acción por las reivindicaciones inmediatas, cuyos objetivos sean la conquista de un salario que garantice una vida digna y freno inmediato de la inflación que provoca el gobierno.

El día internacional de los trabajadores es emblema de las luchas por un mundo mejor. De compromiso y disposición de lucha por el cambio social en favor del bienestar de los trabajadores y del desarrollo e independencia nacional. Ya nos han quitado todo; la luz, el agua, la comida, los salarios, la seguridad y la libertad. Solo podenos perder una cosa más: las cadenas. Ya no queda otro camino que la lucha por el cambio urgente que demanda Venezuela.





¡Aumento general de salarios ya!
!Los trabajadores luchamos por el cambio!
¡Salgamos de Maduro! 
¡Revocatorio en la calle!



Partido Bandera Roja
Gabriel Puerta Aponte, Secretario General
@GabrielRPuerta
1ro de mayo 2016

jueves, 28 de abril de 2016

Doce centrales obreras abandonan Congreso de la Confederación Sindical de América contra el corporativismo chavista

El día de ayer miércoles 27 de abril, 12 centrales nacionales obreras y de trabajadores en bloque, abandonaron el recinto donde delibera el 3er Congreso de la Confederación Sindical de América - CSA en Brasil. La Central de Trabajadores de Venezuela formó parte del grupo de representantes que decidieron retirarse.
Once países de América, que representan a 15 millones de trabajadores, se retiraron del tercer congreso de la CSA por la ausencia de garantías en el proceso electoral y la violación de los estatutos de esta organización, y ante la negativa de tener mayor transparencia en el manejo financiero de la organización.

La razón, centrales sindicales denunciaron que la CSA abandonó a los trabajadores para dedicarse a la defensa de los llamados gobiernos "progresistas". Mediante un comunicado enviado por el Secretario Ejecutivo de la CTV Venezuela, Pedro Arturo Moreno (@PedroxMoreno), las organizaciones denunciaron que la CSA está violentando los principios de autonomía e independencia del sindicalismo ante los patrones, los Estados y los partidos políticos.

Este bloque de países que se retiró de dicha Asamblea, y se manifestaron a través de arengas en defensa de la democracia, ante la mirada impávida de la mesa directiva y la sorpresa de los observadores internacionales.

La CSA no tuvo en cuenta que con la salida forzada de estas centrales sindicales va implícita la tercera parte de la afiliación de dicha organización. El paso siguiente que tomarán las delegaciones se dará a conocer en las próximas 24 horas. Tiempo en el que se definirá los futuros escenarios. Sin
embargo, todas las organizaciones ratificaron unánimemente su afiliación a la Confederación Sindical Internacional - CSI.

Todas las organizaciones comprometidas en este proceso reiteraron su vocación indeclinable de luchar por la democracia, la inclusión, la libertad y La Paz, pero ante todo, la defensa de los derechos fundamentales de la clase trabajadora en toda la Región de las Américas.

Las organizaciones firmantes del comunicado son la CROC, CTM – México, Forza Sindical – Brasil, CGT– Colombia, CTV – Venezuela, CAT – Chile, CSE – Ecuador, CGTC – Curasao, CGTP – Panamá, CUT, CATP – Perú y CNT - Paraguay

VIDEO 



miércoles, 13 de abril de 2016

Nuestra camarada María Álvarez, junto a obreros de SIDOR, llama a revocar a Nicolás Maduro (video)

La Secretaria General de Bandera Roja en el estado Bolívar, María Álvarez, junto a trabajadores de SIDOR, denuncia la deplorable situación que vive el pueblo venezolano y hace un llamado para revocar a Nicolás Maduro como paso inicial de la reconstrucción nacional.


jueves, 10 de marzo de 2016

Urge unir al país por el cambio para salir de la catástrofe

Los instrumentos y los caminos no pueden dividirnos
La destrucción de Venezuela avanza a pasos agigantados al igual que crece aceleradamente la desesperación de la mayoría de la población que no encuentra siquiera cómo paliar las enormes penalidades que sufre para medio cubrir cuestiones básicas de supervivencia, frente a un gobierno inepto y estafador que es clara demostración del régimen mafioso, despótico, autoritario y vendepatria que nos han impuesto.

El 6-D el pueblo venezolano envió un mensaje de cambio, una clarinada para que “los políticos” abrieran los caminos que permitan salir de esta pesadilla de más tres lustros. Desde el 10 de diciembre venimos insistiendo en que el triunfo alcanzado en la elección de la Asamblea Nacional es insuficiente ante un régimen que no respeta la legalidad, y que el poder no se divide en cuotas, lo que obliga a ir por un cambio de verdad en la conducción política del país para sentar las bases de una transformación económica, social, ética y cultural. En ese momento decíamos: “No entender correctamente el mensaje enviado por esa significativa población descontenta nos haría retroceder en el avance político logrado (…) para que sea definitivo [el deslave oficialista], necesariamente obliga a presentar con mucha claridad los objetivos programáticos y las respuestas económicas y sociales frente a la aguda situación de los sectores populares (…) Los tiempos venideros exigen la conformación de una amplia y diversa Unidad Nacional que consolide una base social para adelantar los cambios de que urge nuestro país (…) Venezuela reclama urgentemente una nueva conducción ca-paz de realizar una política económica de contenido popular y nacional”.

Lo dicho hace tres meses es hoy una palmaria realidad. En esta circunstancia tan dramática para el pueblo y para la nación, perder el tiempo o hacer juegos de malabares es una irresponsabilidad con impredecibles y nada positivas consecuencias. La política no puede ser un espectáculo o un divertimento. Sectores de la dirección opositora parecen estar deshojando la margarita y haciendo cálculos con el tiempo, mientras el régimen despedaza nuestra patria, subasta todas nuestras riquezas minerales y entrega nuestra soberanía a viejos y nuevos imperialismos, hipotecando el futuro del país con tal de mantener toda su miserable canallada.

Con el fin de seguir usufructuando los dineros públicos, las mafias del gobierno —aprovechándose de todas las instituciones bajo su control— vienen cometiendo constantes tropelías y aberraciones, y la respuesta opositora no ha estado a la altura del cambio urgente que requiere el país. Se nota una actitud timorata y desconfianza de sus líderes en la fuerza de cambio que anida en los corazones y en los brazos de millones de venezolanos, y, lo peor, esas dudas y titubeos aumentan la incertidumbre y la desesperanza, que se convierten en caldo de cultivo para la desmoralización o para la anarquía y el desorden propios de las acciones infructíferas.

La búsqueda de una salida popular, democrática y sostenible ante tamaño desastre requiere la conformación de una gran alianza unitaria que supere la construcción de meros acuerdos electorales y también la consolidación de un amplio frente de lucha social y político. Una fuerza para el cambio que conjugue una amplia plataforma reivindicativa con un programa para la reconstrucción nacional.
Poder combinar la acción parlamentaria con la lucha de calle y la denuncia política permitiría unificar en un solo torrente la fuerza para salir de este gobierno y sentar las bases para el cambio de régimen. Es por ello que enmienda, renuncia, revocatorio o constituyente serán exitosos si son acompañados con el calor de la protesta y la denuncia del pueblo en la calle.

Desde Bandera Roja llamamos a respaldar las iniciativas anunciadas desde la Mesa de la Unidad Democrática, y a acentuar el reclamo popular contra la destrucción de nuestras condiciones de vida y de trabajo. Ya basta de sectarismos y mezquindades. El adelanto de candidaturas presidencia-les, las aspiraciones innobles del líder o del partido, el cálculo sectario para compartir espacios unitarios, la ausencia de una diáfana proposición programática, en fin, la falta de aliento histórico en la conformación de la alternativa ante esta hecatombe, todo esto conspira contra la urgencia de salir de este gobierno.

Salgamos a vocear las consignas de lucha y de combate por un mundo mejor para los venezolanos decentes y de buena voluntad, para el pueblo trabajador, para quienes desean que en nuestro país imperen la justicia, la educación, la salud, el mérito y el esfuerzo, y no los antivalores asociados al individualismo, al lumpen, a la tramposería, a la “viveza criolla”, a la grosera e insensible especulación. Es la hora en que la participación y el protagonismo popular y ciudadano hacen la diferencia a favor del cambio y ponen un freno a las actitudes blandengues y colaboracionistas.

La capacidad de aguante de nuestro sufrido pueblo está agotándose, así como se le acaban las horas a este nefasto gobierno. Hacer menos traumáticos estos momentos de trance es labor que corresponde a una dirigencia opositora responsable que sepa conjugar un amplio sentido de unidad con una gran firmeza y temple para no cejar en el triunfo del cambio.

Renuncia, Nicolás.
¡Vamos a reconstruir el país!

Por el Comité Político Nacional
Gabriel Puerta Aponte
Secretario General de
Bandera Roja
Caracas, 9 de marzo de 2016

viernes, 26 de febrero de 2016

Eddy Timaure: La Crisis Humanitaria en salud solo podrá resolverse con un cambio de régimen

Eddy Timaure, Sec. Gral. BR Falcón

Hoy buena parte de las ciudades del país son testigos de importantes movilizaciones y jornadas de protesta por la crisis humanitaria en salud que afecta al pueblo venezolano, que todos los días padece la escasez de medicinas para tratamientos de enfermedades crónicas, incapacitantes y potencialmente mortales como el cáncer. Es el mismo pueblo que se encuentra afectado por virus y enfermedades endémicas que han surgido o resurgido con mayor fuerza, como el zika. Un pueblo que el hecho de intentar encontrar acetaminofen, por ejemplo, se convierte en un acto de heroicidad.

No son pocos los venezolanos que han fallecido por no encontrar a tiempo las medicinas para sus tratamientos (el fallecimiento de niños es lo que más duele). Miles de adultos sufren y hasta mueren infartados por no poder acceder al tratamiento contra la hipertensión arterial. Apelar a la solidaridad de celebridades, para que éstas compartan en sus redes sociales los desesperados requerimientos de medicinas, parece ser la esperanza a la que se aferran padres y familiares de los afectados. 

También buena parte de los que fallecen lo hacen por no haber ambulancias que los trasladen con la urgencia que se requiere luego de un accidente. o por no haber medicinas o insumos básicos en los centros hospitalarios, o por esperar una intervención quirúrgica que nunca llega. Cada vez son más los venezolanos que quedan incapacitados porque no pueden costearse una intervención que les permita recobrar su salud luego de fracturas. 

En medio de ello, los hospitales padecen por la falta de recursos que les permitan disponer de (quirófanos) en buen estado, por equipos e insumos para el tratamiento de los pacientes, hasta por la falta de materiales para la limpieza de los mismos, lo cual ha hecho, por ejemplo, que algunas salas del Hospital de Coro, por señalar este nada mas, sean focos de contaminación y muerte para pacientes y acompañantes.

.Por si esto fuera poco, médicos, enfermeros y todo el personal que trabaja en las instituciones de salud pública del país, y en el caso de Falcón no es la excepción, reciben sueldos míseros y trabajan en condiciones paupérrimas, en una circunstancia dramática como la que vivimos la inmensa mayoría de los venezolanos. 

Cambiar esta realidad, superar el drama que viven los venezolanos por la crisis umanitaria en salud, solo es posible con un cambio de régimen, con la salida de quienes hoy detentan el poder y el establecimiento de un gobierno de Unidad Nacional que inicie la ruta de la Reconstrucción Nacional. 



Eddy Timaure
@EddyTimaure
Secretario General
Bandera Roja Falcón
26 de febrero de 2016

lunes, 15 de febrero de 2016

Denuncian dirigentes estudiantiles: Inseguridad en el NURR (ULA Trujillo) es de extrema gravedad

Alejandro Linares, Samantha Rivas y Eiver Saavedra
dirigentes estudiantiles NURR

Atraco colectivo
El más reciente hecho delictivo se produjo en plena aula de clase, donde un total de 32 estudiantes, junto a su profesora, fueron atracados, además sometidos a abusos y vejámenes físicos y psicológicos, por parte de los delincuentes, denunciaron los declarantes




Diario El Tiempo - Valera
SEGUNDO MENDOZA | CNP: 5718 - El clima de inseguridad personal y de los bienes que se vive actualmente en las instalaciones del Núcleo Universitario Rafael Rangel (NURR),es de extrema gravedad, sin embargo, no se observan por parte de las autoridades competentes, acciones concretas para resolver de una vez por todas, este problema.

La denuncia la hacen Alejandro Linares, Samantha Rivas y Eiver Saavedra, voceros de los Movimientos Estudiantiles del NURR, Unidad 48, Fiure y Movimiento 13, respectivamente, de manera conjunta con la representación estudiantil ante el Consejo de Núcleo, quienes señalan que el índice delictivo en el NURR, se ha desbordado, a tal punto que en lo que va del año 2016, se han producido más de una decena de atracos.

El más reciente de ellos, se produjo en pleno salón de clases, donde un total de 32 estudiantes, junto a la profesora que impartía clases, fueron objeto, además de robarles el dinero, celulares, de vejámenes de tipo sexual, un hecho que consideramos muy grave.

Ante esta situación, los movimientos estudiantiles 13, Unidad 48 y Fiure, expresamos nuestro más profundo rechazo y condena, y al mismo tiempo, exigimos a las autoridades del NURR, como también al gobernador del estado Trujillo, Henry Rangel Silva, que tomen cartas en el asunto de una vez por todas, ya que hasta ahora, las respuestas que hemos tenido, son simples designaciones de comisiones que nunca hacen nada, sino que lo que son meros entes burocráticos dentro de nuestra casa de estudios.

De vieja data

Queremos señalar que el problema de la inseguridad, no es nuevo, sino que tiene muchos meses de estarse produciendo, lo cual ha hecho que la comunidad estudiantil lo haya discutido y expuesto de manera constante, situación que ha sido planteada a la Gobernación, a la cual se le solicitó la dotación de insumos de vigilancia, para ayudar al personal que realiza ese trabajo en el NURR.

Lamentablemente, pese a que el Ejecutivo Regional, se ha comprometido con hacer realidad este pedimento, no lo ha cumplido, tampoco ha sido posible que se instale una línea telefónica directa para que la vigilancia del NURR, se comunique con los cuerpos de seguridad. Todo ello han sido simples promesas.

-¿Qué hacer frente a esta situación?

Los movimientos estudiantiles que representamos, han decidido que ante la falta de solución y compromiso de las partes respectivas, no vamos a permitir que se realice ninguna actividad en el área de los módulos de la Villa Universitaria, hasta tanto no existan las condiciones mínimas de seguridad física y psicológicas, porque no vamos a arriesgar a nuestra comunidad a sufrir nuevamente otra situación que ponga en riesgo su vida.

Para finalizar, hacemos un llamado a toda la comunidad universitaria, para que esté atenta y alerta a todas las acciones que se estarán realizando en contra de las pésimas condiciones en que se encuentra toda la Universidad, ya que no es solamente la seguridad, sino todo tipo de servicios que se les debe prestar a quienes hacemos vida en esta casa de estudios.

ramsegmen@yahoo.com

Rodolfo Sanz o el agente de los cuentos chinos

Todo indica que el régimen de Maduro, fiel a la herencia de Chávez, busca escudarse, como nunca antes, en un imperialismo para dar cuenta de las exigencias de otro. Busca entregar aún más nuestras riquezas a cambio de obtener las “bondades” del imperialismo emergente más importante de la historia moderna. Entrega la muy mentada y menguada soberanía a cambio de algunos recursos para preservarse en el poder.

Es por ello que somos de la idea de que la propuesta titulada “Contribución para el salto económico”, presentada por Rodolfo Sanz el 11 de enero de 2016, días antes de ser designado como integrante de la Comisión Presidencial para la Economía Productiva, le brinda protagonismo en la perspectiva dominante. Luce coherente en relación con las ideas del vicepresidente Luis Salas de las que dimos cuenta en su oportunidad. También resultan coherentes en relación con lo esencial de la política económica imperante en Venezuela desde 1989 a la fecha. Aunque en esta última etapa el protagonismo chino entra en escena de manera tan amplia que logra desplazar la importancia que para aquel entonces tenían los estadounidenses y el FMI.

Resalta, en primer lugar, la idea posmoderna de Sanz en el sentido de que el asunto no es resolver los grandes problemas nacionales. Apenas deben producir una percepción en la gente. Afirma el alcalde que: “Debemos efectuar algunos movimientos que puedan producir la siguiente percepción: A) Que el Gobierno Bolivariano está dispuesto a preservar las conquistas sociales de estos 16 años de Revolución. Vale decir el estado de bienestar bolivariano”. Aparte de otras percepciones que debe crear el gobierno, no plantea cambios, políticas, sino movimientos.
Además, plantea el también exministro de Industrias Básicas, mentiras propias del chavismo en esta etapa tales como la tan mentada guerra económica, que busca esconder la responsabilidad gubernamental en la catástrofe nacional. En tal sentido, una de las percepciones que deben crear es que pueden derrotar ese fantasma mientras siembran esperanzas.

Lo más importante del escrito se resume en la propuesta de la incorporación de Venezuela en el Brics y su banco para solicitar créditos y financiamiento para proyectos mineros. Entregaríamos a los Brics —a China obviamente—, y en menor medida al resto de socios, riquezas mineras para ser explotadas con capitales provenientes de ese bloque que se disputa la hegemonía planetaria. Lo que se expresaría en la “Industrialización minera con inversión privada extranjera y nacional para aprovechar todas las reservas de minerales: oro; diamante; carbón; coltan; granito; caolín, entre otros”.

Otra propuesta de Sanz es la de salirnos de la Opep mientras propiciamos una nueva organización. Así, 

— Anunciar la creación de la Organización de países con las Mayores Reservas de Petróleo del Planeta, Rusia, y otras naciones.
— Revisar nuestra permanencia en la OPEP. Calcular el efecto de un anuncio como este, para la recuperación de los precios del crudo.

Propuesta que, articulada con la anterior, metería a Venezuela dentro del bloque chino-ruso. Formaríamos parte, de manera más clara, de la cadena imperialista que gira en torno de quienes buscan, como bloque y como potencia -en el caso chino y ruso-, convertirse en hegemón planetario.
La tercera idea importante que nos presenta el autor es la del impulso de las Zonas Económicas Especiales. Uno de los decretos con rango, valor y fuerza de ley dictado por el presidente Maduro de inspiración china. Se remonta esta fórmula a la década de los 80 en Shanghai. A decir de Clodosvaldo Hernández:

Las zonas especiales son regiones en las que no se aplican las leyes laborales, tributarias ni ambientales vigentes a escala nacional. Pisando el terreno de la provocación, puede decirse que no se aplica ninguna ley, ni siquiera la Constitución. Son paraísos capitalistas sin sindicatos, sin impuestos y sin restricciones para contaminar el aire, el suelo, las aguas y, por tanto, a la gente. ¿Exageraciones? ¿Cuentos chinos? Quien así lo crea que lea cuidadosamente la ley y que escudriñe en internet sobre estos enclaves en el gigante asiático. Después hablamos…

El objetivo es atraer capitales a punta de entreguismo y de condiciones para la sobreexplotación cuya diferencia con la que se practicó en la llamada IV República es la retórica que la respalda. Solo que el capital —chino, europeo o estadounidense— se asienta con base en las mismas leyes de la economía burguesa, principalmente la búsqueda de la máxima ganancia, aunque vengan revestidos de una u otra retórica.

La cuarta idea que nos brinda el alcalde es la referente a la monetarización (sic), monetización más bien, de una parte de las reservas de petróleo. En dos partes del escrito alude esta tesis. La monetización solo sirve para subastar nuestras riquezas. Es otra manera de comprometer el futuro. A cambio de la entrega de riquezas se recibe financiamiento. A estas alturas, nadie puede pensar que una potencia imperialista esté dispuesta a sacrificar un ápice a cambio de nada. La economía burguesa en condiciones del imperialismo es aún más rapaz. Cabe aquella expresión del Che Guevara según la cual: “No se puede confiar en el imperialismo ni un tantito así, nada!”. China es una nación imperialista que pugna por hacerse de la hegemonía mundial, cuenta con aliados importantes como Rusia e India y se disputa mercados y materias primas bajo la égida de las leyes del capital. No confiar en EEUU pero sí en una supuesta ayuda China es, para no sonar groseros, una ingenuidad. China, dada su condición imperialista tan igual como la de aquél, merece la misma sentencia del Che.

Para esconder la naturaleza de clase de la propuesta, mientras brinda clara evidencia de la incomprensión del problema en términos marxistas, remata el autor este escrito con dos citas del gran revolucionario y teórico del proletariado Federico Engels, referidas a la oferta y la demanda y la determinación del precio en torno del valor. Ciertamente la acción de las leyes del capitalismo, como las que se cumplen en cualquier expresión de la materia, resultan inexorables. Pretender determinar los precios con controles, a la postre, conduce a su fracaso, si ello no es acompañado de una política que reduzca el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de bienes, mientras se protege el mercado frente a la importación. De allí la afirmación de Engels. 

Pero, en el caso que nos ocupa (Venezuela), se ha buscado frenar la acción de la ley del valor y la determinación de las oscilaciones del precio en torno de él, no por utopismo, sino como mecanismos que permiten brindarle más espacios al producto importado, que desplaza al nativo, para solo centrarnos en el principal aspecto que determina esta orientación. A su vez, el gran negocio de la mafia chavista ubicó el mejor nicho para hacerse de superganancias en la importación a dólar preferencial. Circunstancia que termina por quebrar buena parte de la producción venezolana. Sumemos que la producción interna demanda de bienes importados para su funcionamiento, resultado de la dependencia económica del país afianzada en los últimos tres lustros. Una política que, en general, ha profundizado el papel de Venezuela en la división internacional del trabajo.

Por lo que las citas de Engels, válidas y vigentes en abstracto, así como el comentario referido a la ingenuidad utopista, no caben en nuestro caso. Parece buscar el autor legitimar mediante la teoría marxista una mayor liberación de precios que se avecina, sin tomar en cuenta que el tiempo de trabajo socialmente necesario de la producción nativa, en general, se ha ido incrementando. Hemos perdido competitividad, producimos caro y malo. Salvo el grupo Polar y alguna que otra empresa vinculada a la oligarquía financiera, receptoras de las bondades chavistas, en general, esa es la realidad de la industria venezolana: ha rezagado su composición técnica y orgánica de capitales frente al resto de buena parte de los países del mundo.

No estamos frente a ingenuos, estamos frente a estafadores que para nada les interesa la acción del mercado y su determinación en las oscilaciones del precio en torno del valor, y menos aún las repercusiones que tiene en las inversiones productivas y su incidencia en el valor de las mercancías; en los desarrollos desiguales de las ramas de la producción. Lo que les interesa a quienes han usufructuado de esta política es la ganancia pura y simple y casi sin riesgos. Para nada les interesa el interés nacional y mucho menos del pueblo. Es por ello que muchos dueños de medios de producción se convirtieron en importadores aliados al gobierno o de sus agentes. No desplazaron sus capitales a la producción en otra rama más gananciosa. Se metieron en el mercado especulativo que brinda la política chavista. Importan a 6,30 y venden a precios de mercado, teniendo superganancias. Ese es el problema.

Aunque una realidad que si algo levanta en los venezolanos es la rabia por el drama que sufren, pretender atenderla con la misma política, aunque más claramente definida, resulta una aventura. Esa parece ser la intención del régimen y sus nuevos aliados. No ven otra opción. Para muestras, este escrito de Rodolfo Sanz.

Desde nuestra perspectiva, que una y otra vez nos ha permitido dar cuenta de la naturaleza de la política y las perspectivas que dibuja, nuevamente debemos hacer buena la vigencia del marxismo-leninismo para desenmascarar ambas cuestiones. Ubicamos que las nuevas perspectivas políticas y económicas que brinda la retorcida estrategia chavista, harán más aguda la confrontación entre el pueblo venezolano y quienes se han beneficiado de este régimen, así como la lucha contra el imperialismo en general, destacando la que se producirá contra el imperialismo chino en particular.


Carlos Hermoso

Caracas, 16 enero / 10 de febrero